Es España un país tan peculiar que todo el mundo quiere mandar. Hasta los Presidentes de Comunidades de Vecinos llegan a creer realmente que tienen poder como para hacer lo que quieran, y llegan a tal punto que a veces se hacen sus tarjetas de visita, donde escriben orgullosos: “Raimundo Peribañez, Presidente de Comunidad”.
Además, el español inteligente, el que sabe los entresijos de lo verdaderamente interesante, aquel al que sus similares admiran, sabe que cuantos más cargos tenga uno, mejor le va.
Quién mejor viste ese traje del Español Presidente es un querido amigo de la Comarca de Tierra de Campos, Don Jose Andrés García Moro, “el 7 presidencias”.
El mote no es precisamente surrealista, sino que, como casi todos los motes de Tierra de Campos, parten de una irrefutable realidad. Por ejemplo, aquel que cagó en un remolque será para toda su vida “cagaremolques”, y con eso basta, para qué complicarse la vida. Pues bien, el ínclito Jose Andrés es conocido como “el 7 presidencias”, no por capricho, sino porque se podría decir que es “El Presidente” de Tierra de Campos.
Más bien podría decirse de él que es el Amo, Dueño, y Señor de la comarca, porque prácticamente nada que se quiera puede hacerse sin que este buen hombre tome partido en ello. “7 presidencias” es Presidente de la IGP Lenteja Pardina, el Presidente de la Red Estatal de Desarrollo Rural, el Presidente de la Red de Castilla y León de Desarrollo Rural, lo fue de la Mancomunidad Zona Norte de Valladolid, y tiene bajo su supervisión los Proyectos Trino y Torcaz de turismo ornitológico y cinegético, y participa en el Camino de Santiago Madrileño. Además, es Concejal por el Partido Popular en Melgar de Arriba.
De él dependen los proyectos de Desarrollo Rural, y curiosamente, en el Proyecto de Desarrollo Rural firmado entre la Junta y el Ministerio de Agricultura publicado el 21 de abril de 2010 y dotado con 27 millones de euros, Tierra de Campos es excluida por completo. De él dependen el desarrollo de proyectos de turismo de observación de aves y de caza, y el “7 presidencias” apoya las candidaturas de Melgar de Arriba y Santervás al Cementerio Nuclear, en dos municipios que tienen más del 50 % de sus tierras en Zona de Especial Protección de Aves.
Él, que llamaba “niñatos” a los Concejales Independientes de Melgar de Arriba que consiguieron la magnífica piscina fluvial de este pueblo, y que tuvo broncas descomunales con ellos porque habían quedado trapos sucios sin lavar en la legislatura en la que el Partido Popular gobernó ese pueblo, hoy es el mejor aliado y compañero del Alcalde que prefiere la mierda en su casa que en la del vecino. Él, que siempre muestra visión de futuro, como cuando predijo que la sequía acabaría con el campo. Él, que es ejemplo de persona con las ideas claras y coherentes, y que maneja millones de euros en proyectos de tipo medioambiental, a la vez que propone una instalación que acabaría con esos proyectos.
Pero sobre todo, Él que todo lo que hace lo hace por el bien de los demás, aunque no tenga ningún reparo, pudor, vergüenza, ni maldad, en proponer terrenos suyos para albergar el Cementerio Nuclear a cambio de la módica cantidad de 18.000 euros por hectárea, lo que le reportaría unos 100.000 euritos por unos terrenos que no valen ni la tercera parte de eso.
“7 Presidencias” rebosa de beneficencia para los demás, y lo comparte todo. No sabemos si sus cargos serán remunerados, pero “gratis et amore” seguro que no. Qué menos que unas dietas, alguna compensación, algunos privilegios señoriales (legales eso sí, que quede claro no se enfade el Amo), y sobre todo poder, mucho poder. El poder de decidir dónde se realizan los proyectos, y quién se beneficia de ellos; no lo hay más grande en una comarca como la nuestra.
Pero todo esto no es más que la plasmación en la vida real de la capacidad, inteligencia y buena disposición en el trabajo “altruista” de personajes tan ilustres.
Emulando a un viejo profesor de Universidad que tuve, “solo hay dos cosas que están en todas partes: Dios y los gallegos”, y yo añado: y Jose Andrés García Moro. De gallego tiene poco, y además, no le reciben bien por allí cuando da sus conferencias sobre Desarrollo Rural y le preguntan por el Cementerio Nuclear.
Más bien, comparémosle con Dios: un Dios bienhechor, omnipotente, y sobre todo Omnipresente. Esperemos que toda la comarca sepa agradecérselo y cuando se pronuncie el exabrupto típico de “me cago´n D….”, no se acuerden de Él. No lo merece, comprendedle, solo busca lo mejor para los demás.
EL CATEDRÁTICO